El hecho ocurrió en el año 1992 cuando un grupo de científicos
norteamericanos y chilenos fueron financiados con la cantidad de 3 millones de
dólares para ejecutar un proyecto experimental de neuromarketing tras acuerdos
económicos del nuevo gobierno de transición Democratacristiano de Patricio Aylwin
con USA.
El experimento consistía en entregar diversos estímulos tanto
cognitivos como físicos respecto al producto golosina “DELICIOSA” a un grupo de
alumnos del segundo básico del liceo b-113 de Pudahuel.
El objetivo era que los
alumnos soñaran con el producto, que lo desearan y que finalmente convencieran
a sus padres de que compraran “Deliciosa”.
Si el experimento funcionaba, los resultados
de este se pondrían a disposición de diversas empresas de golosinas,
principalmente financiadas por la multinacional PEPSICO, para llevar a cabo una
estrategia de marketing. Pero Algo falló en el transcurso de las pruebas con un
alumno en particular, suspendiéndose de manera definitiva el proyecto tras 1
mes de experimentos.
El siguiente material es clasificado.
PRUEBA 1: EL VIDEO
El primer día del experimento consistió en cambiar las clases
normales del curso por visualizaciones constantes en una televisión de diversos vídeos publicitarios relacionados a la golosina.
Los vídeos consistían en realzar el color naranjo del producto y entregar a los
niños los conceptos de: SER DELICIOSO, SABROSO, IMPRECINDIBLE PARA LA DIETA,
SANO.
Un micrófono ultrasensible oculto en el patio del colegio grabó los
diálogos de un grupo de niños durante el recreo:
Niño 1: Mi mamá dice que
no hay que comer cosas de los quioscos.
Niño 2: yo tengo hambre, comería
cualquier cosa.
Niña 1: Ojala los señores
con bata blanca nos regalen cositas.
Niño 1: Pero si las
golosinas hacen mal. Mi mamá dice que hacen mal.
Niño 2 : Mi abuelita dice
que hay que comer lo que sea, que no hay
que ser mañoso, dice que hay veces que uno no tiene que comer así que hay que
aprovechar cualquier comida.
Niña 1: podrían venir con
un juguete.
Tras este dialogo de niños, se sacó como conclusión
antropológica lo siguiente:
- -El producto debía derrotar los arquetipos
discursivos de lo que decían las familias en las casas. El mensaje del círculo
familiar (preferentemente débil, relacionado a altos casos de ausencia de un
padre en el hogar) podía sustituirse por un mensaje positivo relacionado al
producto mediante un proceso de similar a la hipnosis en cuanto a relatos
audiovisuales televisivos.
- - Una niñita afirmó que el producto “DELICIOSA” lo
consumiría si viniera con otro objeto material como un juguete. Esta conclusión
fue una de las más importantes del estudio y desde ese día diversas empresas de
golosinas comenzaron a implementar el regalo “Gancho” como tazos o stickers como estimulo para los niños.
Se dio paso a un segundo experimento paralelo al de los videos
durante 16 días.
Prueba 2: Consumo del producto
Cada día a los niños se les entrego una colación consistente en
diversos productos sin marca específica entre los que había papas fritas y
leche con chocolate, esto acompañado de “DELICIOSA” que llevaba un envoltorio llamativo. El experimento quería demostrar que el diseño gráfico y el nombre del producto generaban respuestas cognitivas de los niños frente a la sobriedad de los otros envases.
Al cabo de 10 días los
niños deseaban comer “DELICIOSA” antes que los demás productos, incluso en un
focus group un niño aseguró “No me gustan
las demás cositas porque saben mal y son feas. Sólo me gusta “DELICIOSA” lo otro lo regalo a mis compañeros”
Para el grupo de científicos está declaración fue evaluada con
éxito, ya que cognitivamente las demás golosinas poseían igual atractivo que
“DELICIOSA”, pero gracias a la construcción de marca, sicológicamente está
sabia mejor.
Prueba 3: Abstención del producto
Los 10 días restantes para completar el mes de experimentación
se produjo un hecho trágico como resultado del experimento.
La tercera fase consistía en quitar el producto “DELICIOSA” que
ahora tanto querían y adoraban los niños para ver sus reacciones. Poco a poco
los niños comenzaron a exigir el producto por necesidad casi biológica. Una niña
aseguró: “Quiero almorzar DELICIOSA, me
hace bien” o también un niño afirmo “En
el quiosco de don manolito no venden DELICIOSA, entonces no comeré nada”.
Los niños empezaron a negarse a degustar otras comidas, produciéndose ansiedad,
irritabilidad y neurosis en un par de casos. Los padres fueron entrevistados:
Padre 1: Mi hijo cada día
está peor, se niega a comer el almuerzo, ni la once, hay que retarlo y hasta
cascarle unos golpecitos pa” que se ponga al día con las comidas.
Madre 1: Mi hijo se puso
mañoso, antes no era así, se comía todo, hasta las cazuelas. ¿Qué le hicieron?
Madre 2: Mi cabra chica no era así, por andar viendo los
monos de la tele me la ponen agresiva y anda como loca diciendo que quiere
comer una cochina de un dulce como un chocman o un super8.
Padre 2: Mi hijo dice que
sueña con “DELICIOSA” que sólo le da antojo de esa golosina y no sé donde
miercale comprarla para que coma alguna cuestión.
La tragedia del experimento precisamente le ocurrió al hijo del entrevistado
identificado como Padre 2.
El pequeño de iniciales A.R.T.A de 10 años, comenzó a tener actitudes
paranoicas y de psicosis alucinatorias producto del experimento aunqueprobablemente
el problema haya sido hereditario ya que según la investigación clínica, un
abuelo presentaba rasgos esquizoides en los años 30.
Tras no estar a la venta el producto en el mercado y generar una
necesidad física por el mismo, el pequeño niño escapó de su casa en busca de la
golosina.
De Pudahuel se trasladó hasta el barrio el Golf creyendo que allí se
encontraría la fábrica de “DELICIOSA”. El niño estuvo desaparecido durante 4
meses, finalmente siendo encontrado en un vertedero de La Cisterna comiendo
desperdicios, gritando que “¡Amaba DELICIOSA!”, esto le generó una grave
hepatitis B y un irremediable delirio que le costó su internación en un
hospital siquiátrico en el cual se encuentra hasta el día de hoy sin ningún
avance sicológico concreto desde su niñez, gimiendo por las noches que aún
quiere consumir “DELICIOSA”.
Tras esto, el experimento fue catalogado como un fracaso, las posibilidades
éticas de vender un producto a través de lo cognitivo podían ser demasiado
peligrosas a la hora de ofrecer un producto atractivo con el costo de destruir la razón de los consumidores, siendo
que son niños y sus procesos cognitivos recién están en formación.
No se sabe a ciencia cierta si este tipo de experimentación con
humanos se siguió haciendo, lo cierto es que el mundo de la neurociencia ha publicado
acabados estudios acerca de Marketing psicológico sin saber los estudiosos del tema, de
donde se sacaron ciertos datos empíricos y de metodología tanto cualitativa como cuantitativa. Quizás algunos cientificos quisieron seguir experimentando en alguna otra escuelita alrededor de la
tierra que se prestó para esto bajo el alero de algun gobierno. Nunca lo sabremos.
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