domingo, 16 de octubre de 2016

La religión del sueño

En un mundo donde la desesperanza y la perdida de sentido son cotidianas, cualquier oferta concreta de encarrilar el destino puede ser acogida por multitudes. 

Este síntoma de nuestro tiempo golpea fuertemente a los jóvenes,  especialmente, según estudios dedicados al tema, al rango etario entre los 15 y 29 años y que no pertenecen al grupo de los trabajadores y tampoco al de los estudiantes.  La falta de oportunidades, la depresión o conformismo entre otras causas han fomentado la aparición de falsos profetas o religiones que intentan aprovecharse de esta inmovilidad de sentido.

Un caso que es una ilustración de esta crisis social es lo ocurrido con el profeta Mariano Montoya y su “Religión del sueño”.  Este supuesto “enviado”, con su discurso rupturista y sus propuestas innovadoras logro levantar templos en varias hectáreas de terreno, congregar a cerca de 100 mil fieles  e incluso ser éxito de ventas con su libro “Fundamentos del vivir y dormir” sacando del primer lugar a los libros de Osho.

Es que los fundamentos de esta “religión” eran atractivos para estas masas de jóvenes inmóviles.

El profeta con su labia sabía transmitir de buena manera el legado por el que había sido enviado. “El sueño es trascendencia. Por lo tanto, dormir es el camino más elevado para lograr esa trascendencia” decía siempre antes de comenzar sus misas que consistían en relatar cuentos infantiles, cantar canciones de cuna o contar ovejitas mientras todos los fieles se acurrucaban en las camas de una plaza que copaban el templo.  Al final de cada ceremonia todos los asistentes con su respectiva almohada personal bendecida por Montoya, dormían apaciblemente.

“Es que esta iglesia tiene todo lo que uno como joven busca. No hay mamás que te levanten para ir al colegio a las 8 de la mañana.  Si quieres dormir hasta las 16 horas, nadie te recrimina, de hecho una vez un pastor de la congregación durmió 3 días y para nosotros fue un acto bendito.” afirma un joven militante de “los guardianes del sueño” agrupación que intenta difundir la palabra de Montoya, el profeta.

El simbolismo que ha generado  esta supuesta religión es digno de analizar para los interesados en el tema: 

El monumento al “ronquido como manifestación sonora de la divinidad”, el panteón de la “siestita después de almuerzo”, y las obras maestra de artistas de la congregación como el gran lienzo “Dormir viendo una película a la mitad de la noche” o el óleo “Descanso después de tres días de estudio” son representaciones conmovedoras y que los críticos han llegado a comparar con el arte barroco.

No podemos tampoco dejar de lado el acto simbólico sublime de esta “religión”. “El carnaval del sueño” festividad pagana celebrada cada año y donde se queman figuras de madera, representativas de taladros, de bebes llorando, de ojos abiertos por el insomnio o de teléfonos sonando.  “Todo lo que interrumpa el sueño es quemado como un acto divino. Destruidos esos demonios, nos dormimos plácidamente por los días que restan de carnaval” dice Juanito Carvajal un seguidor de Montoya y  que ha asistido en más de 3 ocasiones al carnaval y quien esta medio somnoliento al momento de esta entrevista.

“Si dios existe, está durmiendo. Él nos está soñando”, este tipo de afirmaciones dichas por el profeta Mariano Montoya han molestado a las altas jerarquías de la iglesia oficial católica.  Para ellos esta religión es una “secta” y debe terminarse.  “Son vagabundos que quieren todo el día dormir, no aportan en nada. Cambiaron la cruz de cristo por una cama de dos plazas, sus bautizos consisten en hacer dormir a bebes, y para ellos ir al templo es ir a tomar una siesta. Su paganismo somnífero es asqueroso” afirma el cardenal Amaro Fuenzalida.

La campaña de descrédito comunicacional por medios pagados por la iglesia ha sido brutal. Portadas de diarios  y publicidad afirman: “DESPIERTEN DE SU CREENCIA FLOJA”, “A TRABAJAR QUE LA COMODIDAD AHORA SE  HATRANSFORMADO EN RELIGIÒN”, “JUVENTUD VAGABUNDA SE ENCOMIENDA A SABANAS Y ALMOHADAS”   no han logrado que el número de adherentes menores de 29 años deserten de este fuerte movimiento de carácter religioso sectario. 

Lo último publicado por el diario amarillista “El Chisme serio” puede ser decidor para el futuro de esta congregación. Una investigación con datos duros  involucra a Mariano Montoya “el profeta” como principal sospechoso y lobbysta de una red de corrupción ligado a las empresas farmacéuticas. Estas empresas  le proveerían analgésicos y somníferos  a la congregación con el fin de realizar experimentación en sus jóvenes adherentes a cambio de millonarios pagos. 

El profeta ha desmentido esto, pero la justicia ya ha abierto un expediente y un juez especial ya ha solicitado la apertura del secreto bancario de  Mariano Montoya el cual podría ser revelado en un par de meses. Este escándalo podría finalmente “despertar” a todos los fieles del sueño.


“Dormí una semana. Desperté como nuevo pero…..experimentaron conmigo, eso yo no lo acepto. Tuve el mejor “tuto” de mi vida, pero si es con químicos, le quita toda trascendencia a esta religión. Yo he decidido alejarme de la congregación. Si dios existe no permitirá tanta mentira” dice un anónimo desertor de esta “religión” tras los datos publicados por el semanario. Si el escandalo se llegara a comprobar, un nueva decepción para una juventud sin rumbo alguno se sumaría a la apatía social que está en constante crecimiento.