jueves, 16 de febrero de 2017

Experimentos temporales

La experimentación con el tiempo es un rubro secreto pero bastante desarrollado por gobiernos primermundistas.  Es que con altos índices de envejecimiento y un mundo cada vez más frenético, el tema se hace relevante para el estado.

Tuve la oportunidad de ingresar a uno de los laboratorios de un científico un tanto loco, que para fines de esta crónica y por prohibiciones gubernamentales, se me ha impedido decir su nombre.

Lo primero que me ha llamado la atención al entrar a este centro de experimentación temporal es la cantidad de relojes que uno ve en los pasillos blancos. Relojes genéticamente modificados que giran sin control, hacia adelante y hacia atrás, como si no obedecieran nada. Me sorprendo al ver un reloj de arena en que esta sube y baja sin necesidad de humanos que muevan el dispositivo.

“Es que el tiempo es líquido y muy modificable. Es como una metáfora profunda que  gracias a nuestros propios parámetros podemos delimitarlo o ampliarlo. Si no se limita es como un gran mar sin contención.” afirma el científico loco.

Si bien en países el debate está en pañales, estos científicos ya han comenzado el proceso de experimentación con humanos.  Entrañable es el caso de un hombre de 34 años, el cual ha sido sometido a diversas pruebas del tiempo. Hoy en día el sujeto siente nostalgia por un futuro que ya fue y ansiedad por un pasado que él no reconoce que haya ocurrido todavía.

“El hombre ha perdido los parámetros temporales. Su existencia no es lineal como la tuya  o la mía. Los experimentos han dado como resultado la prueba fehaciente de que el tiempo es físico, que efectivamente es mutable como un rompecabezas y que puede ser modificado. Lo que nos da una puerta de entrada primitiva a los viajes temporales” afirma el científico loco.

Si bien, la ciencia del tiempo y su experimentación es avalada y protegida por instituciones ligadas al campo de la investigación, diversas crisis han ocurrido y poco se ha hablado de ello en la prensa.

“Esto es como experimentar con energía nuclear. Si cometes un error puedes causar grandes consecuencias. Como la gran ruptura del presente ocurrida en 1998, de la cual nos salvamos por poco” afirma el científico loco.

La gran ruptura del presente ocurrió cuando en un experimento en que se intentó sin éxito lograr conectar un recuerdo del pasado con un hecho que ocurrirá en el futuro, el presente se resquebrajó quedando el tiempo suspendido.

“Esto no es como en las caricaturas o en las series, que todo se queda congelado. No. Acá es un hecho más complejo y tiene que ver con el resquebrajamiento del significado del presente y del tiempo, que es una construcción humana” afirma el científico.

La ruptura del tiempo ocurrió específicamente en un pequeño poblado en Alemania. Durante una semana no existió el tiempo como lo conocemos. No se podía llegar tarde a una cita, porque no había horario fijo,  los vuelos programados no tenían coherencia y la puntualidad era tan solo una anécdota graciosa. Las salas de espera en los hospitales podían durar años, o segundos. Los viajes a través del cosmos eran teóricamente posibles ya que la distancia temporal con una estrella no tenía mucha relevancia  El presente físico seguía siendo pero estaba desajustado y enredado con el futuro y el pasado.

“Y como todos sabemos que el tiempo y el espacio van de la mano, ocurrió lo que más nos temíamos. La realidad se empezó a desquebrajar” afirma muy triste por lo ocurrido el científico loco.

Es por esto y según fotografías que me muestra el hombre de ciencias (No puedo publicar las fotos por prohibición del gobierno), se puede observar como una grieta de temporalidad o en términos de ciencia ficción podría denominarse un “portal interdimensional” se veía claramente, colorido y luminoso en medio de la plaza de esta pequeña localidad bávara.

Muchos ciudadanos curiosos fueron absorbidos por el portal, siendo posteriormente vistos en registros fotográficos del 1900 o incluso volviendo a aparecer décadas después del accidente. El último avistamiento corresponde a una muchacha de 14 años perdida en el portal, y que apareció sin envejecer en el año 2011. Según entrevistas clasificadas la adolescente al entrar pudo ver “Todo lo que no existía físicamente”

“¿Cómo solucionamos la situación? Bueno, tuvimos que ser creativos. Como te decía antes, el tiempo es una construcción humana, al igual que el lenguaje. Así que encerramos el presente en un escrito donde quedó plasmado para siempre ese momento, debido a que la palabra construye realidad. Esto mientras separamos el pasado y el futuro que quedaron enredados como un nudo muy apretado”

Es así como el lector puede encontrarse con el escrito de aquel presente roto en esta crónica. Mientras estuviste leyendo, también has vivido el presente encerrado en dicha crisis del 98.

Cada palabra que leíste en este relato, fue el instante temporal que quedó plasmado como fósil en estas letras, como una fotografía del presente que estas viviendo en este mismo instante. 

Ahora viene ese angustioso momento. En el que el narrador de este documento deja en soledad al lector y su tiempo, dándole un rol importante en la construcción de este. Ya que todo tiempo se mueve en cuanto a la percepción de cada individuo.

Es responsabilidad del lector ahora, sumergirse en el presente temporal propio fuera de este experimento del no tiempo y que salvó a la humanidad de una total crisis del significado acerca de lo que sucede, sucedió o sucederá.