lunes, 12 de octubre de 2015

Pesadilla 2

Nunca me había pasado. O sí pero cuando muy chico. Me refiero a gritar tras una pesadilla. Mi voz, mi vibración sonora, traspasó el sueño a la realidad.

Estaba yo en un juzgado como esos antiguos de la colonia que salen en las películas gringas. Estoy sentado al lado de mi abuela que lleva consigo una ropa similar a la colonia gringa, estilo Amish.

Mi abuela empieza a hablarme al oido de sus ex amigas que aparecen en el juzgado como espectadores. Todos la miran  y ella les saluda para luego decir algo malo contra ellas. "Esta gorda esa" "Que esta cambiada" y puras cosas así me comentaba.

En un momento un viejo ex amigo de mi abuela está adelante mio. Se parece a Robert de Niro, se da vuelta  y me dice "Tu abuela no cambia".

Luego miro para al lado y mi abuela se desmaya para adelante. Se percibia que había muerto por el golpe de su desmayo. Era como un muñeco de judas, un muñeco de trapo. Y ahí lloré y grité, hasta despertar en mi pieza a las 5 de la mañana.

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