lunes, 25 de mayo de 2015

Carta de Renuncia

Estimada empresa y colegas:


Mediante la siguiente misiva pongo en conocimiento de la gerencia mi renuncia voluntaria a mi puesto de trabajo aduciendo razones personales y de crecimiento profesional. Han sido 40 años maravillosos en esta empresa a la cual en ciertas ocasiones puse sobre mis propias prioridades ya sea familia o amigos. He visto con mis propios ojos el crecimiento exponencial del negocio que partió como un pequeño mini mercado en una vieja calle de Valparaíso y hoy ya lleva un posicionamiento de marca a nivel internacional.  No fue fácil, tuvimos que hacer sacrificios y porque no decirlo en el momento del adiós, también hubo que cometer traiciones. Como cuando al viejo Alberto Mardones le robamos la idea de las barritas de pescado congeladas y las patentamos como nuestra. No me arrepiento de aquella acción ya que fue en pos de la consolidación definitiva de nuestra empresa. En lo personal me esforcé mucho para que el negocio fuera lo que es hoy, contribuyendo con un granito de arena en cada ocasión,  como cuando tuve que denunciar a la planta C del sector de finanzas que se dedicaba toda la mañana a utilizar la computadora para jugar un simulador llamado “Counter Strike” lo que hacía que los procesos productivos fueran en un promedio tres veces más lentos debido a esta distracción colectiva. Más de 20 personas fueron despedidas tras mis declaraciones a gerencia, pero fue para mejor. No quiero ser considerado un “Lamebotas” de los altos mandos, pero el oficio es de años, me costó llegar donde me retiro hoy y no puedo dejar que la incompetencia de algunos afecte el desempeño del total de la empresa, como cuando se robaban plata desde la caja chica los juniors del aseo y yo no tuve otra opción que denunciarlos a la policía. Si hasta recibí amenazas de muerte en mi propio hogar.  Espero que esta empresa que ya no contara con mi persona sepa reinventarse y sobre todo cuidarse. La gente sin moral y que opta por el camino fácil pareciera ser que se incrementa más y más, minuto a minuto como una plaga bíblica. No es mi intención irme “pelando” a la empresa, por esto no da para más y por eso me desahogo a través de esta carta. Uno que se rompía los dientes por el amor a su trabajo,  y que en 40 años no ascendió ni obtuvo un aumento,  es doloroso. El esfuerzo al parecer no sirve de mucho, he visto gente que no ha contribuido en nada y que tiene sueldos de gerente… o no Carla Mardones de Recursos Humanos, que ha punta de escalar hiciste lo indecible con el principal accionista del holding pero nunca se te vio aportar ninguna idea. Por mi parte como un leal servidor, nunca quise comunicar mis molestas a la gerencia para no incomodar sus apretadas agendas.  No es que me quiera poner un parche antes de la herida pero quería dejar en claro esto antes de mi despedida definitiva. Cuando reciban esta misiva y que he decidido enviar por Email a todos mis compañeros de la planta, yo ya me encontrare en algún paraíso fiscal donde he desviado los fondos de las acciones de la empresa gracias a la inteligencia de unos muchachos de informática que vinieron a desinfectar unos computadores con virus y que me ayudaron a hackear el sistema de contabilidad electrónico de nuestra querida empresa. Ahora que soy millonario (merecidamente por mis años de servicio), puedo decir con una sonrisa: adiós. Además por solo gusto y sanidad mental comento  que la secretaria Marianela se van a hacer pollito al velador con el jefe todos los días al motel de la carretera cercana a la planta; que el Roberto de Recursos Humanos va tanto al baño no porque tenga problemas al colon si no que es un drogadicto asqueroso que esta tan duro que ha roto 3 teclados de su computador por la fuerza con que presiona las letras, y como olvidar  a la estafeta Ninoska que escupe todos los almuerzos que pedimos que nos traiga a la oficina antes de que nos los sirvamos.  A pesar de todo, los echare de menos en mi jubilación, tomando piña colada y mojitos con viudas en una playa paradisíaca. Mi único consejo: No se esfuercen, a la empresa no le interesan sus trabajadores y a los trabajadores ni les importan las otras personas de su entorno.  Ojala nunca asciendan ni generen nada relevante, espero de corazón que todos sufran la misma frustración que yo sentí. Deseándole lo mejor para el futuro de la compañía me despido.

Atte. Reinaldo Mujica  25 de Mayo del 2015

PD: El sindicato esta coimeado, el presidente hace boletas falsas, el fin de semana pasado se compro un Porsche  y habla de los derechos y dignidad. ¡Chanta!

No hay comentarios:

Publicar un comentario