Estimada empresa y colegas:
Mediante la siguiente misiva pongo en conocimiento de la
gerencia mi renuncia voluntaria a mi puesto de trabajo aduciendo razones
personales y de crecimiento profesional. Han sido 40 años maravillosos en esta
empresa a la cual en ciertas ocasiones puse sobre mis propias prioridades ya
sea familia o amigos. He visto con mis propios ojos el crecimiento exponencial
del negocio que partió como un pequeño mini mercado en una vieja calle de Valparaíso
y hoy ya lleva un posicionamiento de marca a nivel internacional. No fue fácil, tuvimos que hacer sacrificios y
porque no decirlo en el momento del adiós, también hubo que cometer traiciones.
Como cuando al viejo Alberto Mardones le robamos la idea de las barritas de
pescado congeladas y las patentamos como nuestra. No me arrepiento de aquella
acción ya que fue en pos de la consolidación definitiva de nuestra empresa. En
lo personal me esforcé mucho para que el negocio fuera lo que es hoy,
contribuyendo con un granito de arena en cada ocasión, como cuando tuve que denunciar a la planta C
del sector de finanzas que se dedicaba toda la mañana a utilizar la computadora
para jugar un simulador llamado “Counter Strike” lo que hacía que los procesos
productivos fueran en un promedio tres veces más lentos debido a esta distracción
colectiva. Más de 20 personas fueron despedidas tras mis declaraciones a
gerencia, pero fue para mejor. No quiero ser considerado un “Lamebotas” de los
altos mandos, pero el oficio es de años, me costó llegar donde me retiro hoy y
no puedo dejar que la incompetencia de algunos afecte el desempeño del total de
la empresa, como cuando se robaban plata desde la caja chica los juniors del
aseo y yo no tuve otra opción que denunciarlos a la policía. Si hasta recibí
amenazas de muerte en mi propio hogar. Espero que esta empresa que ya no contara con
mi persona sepa reinventarse y sobre todo cuidarse. La gente sin moral y que
opta por el camino fácil pareciera ser que se incrementa más y más, minuto a
minuto como una plaga bíblica. No es mi intención irme “pelando” a la empresa,
por esto no da para más y por eso me desahogo a través de esta carta. Uno que
se rompía los dientes por el amor a su trabajo, y que en 40 años no ascendió ni obtuvo un
aumento, es doloroso. El esfuerzo al
parecer no sirve de mucho, he visto gente que no ha contribuido en nada y que
tiene sueldos de gerente… o no Carla Mardones de Recursos Humanos, que ha punta
de escalar hiciste lo indecible con el principal accionista del holding pero
nunca se te vio aportar ninguna idea. Por mi parte como un leal servidor, nunca
quise comunicar mis molestas a la gerencia para no incomodar sus apretadas
agendas. No es que me quiera poner un
parche antes de la herida pero quería dejar en claro esto antes de mi despedida
definitiva. Cuando reciban esta misiva y que he decidido enviar por Email a
todos mis compañeros de la planta, yo ya me encontrare en algún paraíso fiscal
donde he desviado los fondos de las acciones de la empresa gracias a la
inteligencia de unos muchachos de informática que vinieron a desinfectar unos
computadores con virus y que me ayudaron a hackear el sistema de contabilidad electrónico
de nuestra querida empresa. Ahora que soy millonario (merecidamente por mis
años de servicio), puedo decir con una sonrisa: adiós. Además por solo gusto y
sanidad mental comento que la secretaria
Marianela se van a hacer pollito al velador con el jefe todos los días al motel
de la carretera cercana a la planta; que el Roberto de Recursos Humanos va
tanto al baño no porque tenga problemas al colon si no que es un drogadicto
asqueroso que esta tan duro que ha roto 3 teclados de su computador por la
fuerza con que presiona las letras, y como olvidar a la estafeta Ninoska que escupe todos los
almuerzos que pedimos que nos traiga a la oficina antes de que nos los
sirvamos. A pesar de todo, los echare de
menos en mi jubilación, tomando piña colada y mojitos con viudas en una playa
paradisíaca. Mi único consejo: No se esfuercen, a la empresa no le interesan
sus trabajadores y a los trabajadores ni les importan las otras personas de su
entorno. Ojala nunca asciendan ni generen
nada relevante, espero de corazón que todos sufran la misma frustración que yo
sentí. Deseándole lo mejor para el futuro de la compañía me despido.
Atte. Reinaldo Mujica
25 de Mayo del 2015
PD: El sindicato esta coimeado, el presidente hace boletas
falsas, el fin de semana pasado se compro un Porsche y habla de los derechos y dignidad. ¡Chanta!
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